15 enero 2026

 Declaración de intenciones

 

Allá por dos mil nueve, comencé a escribir una serie de relatos ajenos al diario, eran historias basadas unas en lo que escuchó a diario en mi consulta; otras, producto de mi imaginación y algunas surgieron inspiradas en relatos de TR cuya trama me había gustado y a las que quise darle mi enfoque.

 

Lo publiqué bajo un perfil distinto porque aquello era un experimento que nada tenía que ver con el diario y al que no presagiaba mucho futuro, como así fue.

 

Llegué a publicar dieciocho relatos, dejé inacabadas varias historias y el proyecto languideció, no por falta de motivación, sino porque el diario consumía toda mi dedicación.

 

Hoy, tantos años después, no he dejado de escribir relatos ajenos al diario, algunos los he publicado como incisos —parking delator, estado de alarma—, pero el resto duermen en la nube. Hasta que me he propuesto publicarlos, pero antes creo justo poner a vuestra disposición lo que ya publiqué bajo la identidad de Beobachter, no sin antes darles un repaso merecido —ya sabéis, encerado y pulido—, porque los años no pasan en balde. Luego seguiré con lo que tengo en reserva.

 

Que lo disfrutéis.